El último informe de la encuesta mundial de salud mental de la Organización Mundial de la Salud concluye que los trastornos mentales son los responsables del 17% de la discapacidad en el mundo. El estudio ha analizado más de 150.000 personas de 24 países y ha sido coordinado por Jordi Alonso, investigador del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas de Barcelona. SINC
Los trastornos mentales suponen una carga enorme, tanto para los individuos como para la sociedad en general. De ahí la importancia de conocer cuáles son los costes directos de ofrecer una atención adecuada junto con los costes sociales que implicaría no hacerlo. Con este objetivo la Organización Mundial de la Salud (OMS) realiza encuestas mundiales de salud mental que pretenden presentar un retrato completo de la situación de los trastornos mentales en el mundo.
"Se trata del estudio epidemiológico en salud mental más amplio, profundo y metodológicamente más homogéneo realizado hasta ahora. El análisis de los resultados incluye cómo afectan los trastornos mentales en el nivel de instrucción, en la estabilidad y la violencia conyugales, en la estabilidad laboral, en el absentismo y en los ingresos de las personas afectadas", explica Jordi Alonso, investigador del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM).
También evalúa cómo la enfermedad se transmite a la descendencia, la asociación de los trastornos mentales con el desarrollo posterior de enfermedades crónicas, y cuál es el coste personal y social de estos trastornos.
Sus conclusiones señalan un vacío de atención sanitaria en los trastornos mentales en todos los países, no solo en los menos desarrollados, y evocan la necesidad de invertir para mejorar la planificación, organización y prestación de los servicios de salud mental, así como su evaluación mundial.
Según los investigadores, las grandes dimensiones de esta encuesta, la representatividad geográfica de las muestras, la evaluación exhaustiva yestandarizada de los trastornos, sus resultados en la salud y el uso de enfoques analíticos sofisticados ha permitido evaluar comparativamente la discapacidad en los 24 países que cubren las seis regiones del mundo que la OMS ha estado estudiando.
Ayuda para tomar decisiones
Las encuestas del World Mental Health nacieron con el objetivo de estimar la frecuencia, distribución y las consecuencias de los desórdenes mentales en el mundo y así mejorar el conocimiento de las muchas formas de trastornos mentales que imponen diferentes cargas en los seres humanos y reforzar las iniciativas públicas en este ámbito.
"Por primera vez es posible evaluar las consecuencias de los trastornos mentales tanto en el individuo como en la sociedad. En las personas permite hacer inferencias sobre aquellos que sufren un determinado desorden, y en la sociedad, donde se incluye la prevalencia de la enfermedad, se proporciona información más relacionada con la salud pública. La inclusión por primera vez de estos dos niveles de análisis convierte a este volumen en una importante contribución empírica para la toma de decisiones en salud pública " explica Jordi Alonso.
El informe, que acaba de ser publicado, ha sido editado por Alonso, en colaboración con Somnath Chatterji del Department of Health Statistics and Information Systems de la World Health Organization (Ginebra) y con Yanling He, directora del departamento de Epidemiología del Shanghai Mental Health Center (Shanghai).
"Creemos firmemente que la información que recoge este informe será muy valiosa para cualquier persona involucrada en el establecimiento de políticas para la salud mental, incluyendo epidemiólogos, médicos, administradores, gerentes de servicios y economistas de la salud", concluye Jordi Alonso.
Referencia bibliográfica: "The Burdens of Mental Disorders Global Perspectives from the WHO World Mental Health Surveys". Edited by Jordi Alonso, Somnath Chatterji and Yanling He. Cambridge University Press. ISBN -978-1-107-01928-7
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domingo, 22 de septiembre de 2013
viernes, 30 de agosto de 2013
La OPS/OMS llama a concientizar a la población sobre el aumento de personas con trastornos mentales en el mundo
Cerca del 30% de la carga total de enfermedades no trasmisibles se debe a este tipo de afecciones, señaló el representante de la Organización durante el Congreso Mundial de Salud Mental. En el marco del encuentro, la OPS también tiene previsto exponer sobre la relación entre salud, derechos humanos y trabajo.
Buenos Aires, 28 de agosto de 2013 (OPS/OMS).- El representante de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en Argentina, Pier Paolo Balladelli, consideró hoy necesario que las poblaciones se concienticen sobre el aumento en el mundo de personas con trastornos mentales para facilitar el abordaje de la salud mental tanto en la comunidad como en la agenda política. Así lo indicó durante una conferencia realizada en el Congreso Mundial de Salud Mental que se desarrolla en Buenos Aires.
“En 1990 se calculaba que las afecciones psiquiátricas y neurológicas explicaban el 8,8% de los años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAT) en América Latina y Caribe; en el año 2004 esa carga había ascendido a 22%”, explicó Balladelli durante la disertación “El rol de la salud mental en el contexto americano y global: hacia un enfoque de derecho y equidad”. Actualmente, cerca del 30% de la carga total de enfermedades no trasmisibles se debe a los trastornos mentales. Sin embargo, aún es muy amplia la brecha que exhiben los países entre prevalencia y tratamiento.
El representante dijo que es importante que los Gobiernos se alíen con el sector judicial y el legislativo para lograr cambios importantes en el sector. En este sentido, resaltó la reglamentación de la ley argentina de salud mental. También abogó por la expansión de servicios basados en la comunidad para el tratamiento y rehabilitación, los cuales representan una alternativa a los hospitales psiquiátricos. Los servicios pueden consistir, por ejemplo, en apartamentos protegidos donde los pacientes puedan residir y oportunidades para que trabajen. “La desmanicomialización, de todas formas, debe ser gradual para preparar los servicios y al usuario para una correcta inserción social”, evaluó Balladelli, quien destacó la experiencia de algunos países en la capacitación de profesionales y trabajadores de la salud en la atención de trastornos mentales.
También es relevante, apuntó, aplicar el concepto de “salud en todas políticas”, es decir, “actuar en estrategias y acciones en otros sectores por fuera de la salud, que pueden determinar impactos sanitarios. La vulnerabilidad de grupos, como aquellos de bajos recursos o quienes han afrontado situaciones de desastres, y el efecto de los determinantes sociales en esos grupos facilitan la aparición de condiciones y trastornos psicosociales en los que hay que trabajar con respuestas sociales que apunten a la equidad. Algunas de las estrategias claves para mejorar la salud mental de las poblaciones están plasmadas en el Plan Integral de Salud Mental 2013-2020, presentando este año por la OMS.
El funcionario de Naciones Unidas se refirió a su vez a la “estrecha relación” que existe entre el infarto, la diabetes y la depresión, entre las cuales se determina un círculo vicioso que ocasiona una alta vulnerabilidad. Además, advirtió sobre la estigmatización y discriminación a la que muchas veces son sometidas las personas con padecimiento mental, lo cual impacta en las familias y también en el desarrollo de los países. “Por eso, la justicia social y la protección de derechos tienen impacto en favor de la salud mental”, remarcó.
Al indagar en las causas de los trastornos mentales, sostuvo que las adicciones, las personas presas y la violencia familiar, por ejemplo, son factores determinantes de vulnerabilidad que pueden ocasionar afecciones en la salud mental. “También está claro que muchos trastornos tienen su comienzo en las primeras etapas de la vida”, detalló, e insistió en que es fundamental intervenir precozmente en la promoción y protección de la salud mental de niños y adolescentes.
En el marco del Congreso de Salud Mental también se desarrolla la I Jornada Nacional de Salud y Derechos Humanos, donde el asesor en Sistemas y Servicios de Salud de la OPS/OMS en Argentina, Alejandro Gherardi, brindará hoy una disertación sobre Salud, Derechos Humanos y Trabajo. Allí explicará la amplia interrelación entre estos ámbitos. Estos sectores se unen en los determinantes sociales de la salud, como el agua, saneamiento, trabajo, vivienda y educación, entre otros.
La relación entre salud y derechos humanos se expresa en varios sentidos: tanto en la repercusión positiva que pueda tener una política o ley sobre los derechos humanos, como en la violación de los derechos humanos que puede significar un efecto negativo en bienestar físico, mental y social. Asimismo, el vínculo entre salud y trabajo también resulta clave y se plasma en múltiples factores. Incluso, el impacto de la salud de los trabajadores sobre su calidad de vida, la de su familia y de la comunidad constituye éticamente el valor principal y la justificación social más trascendente para el desarrollo de las estrategias de cobertura.
Buenos Aires, 28 de agosto de 2013 (OPS/OMS).- El representante de la Organización Panamericana de la Salud/Organización Mundial de la Salud (OPS/OMS) en Argentina, Pier Paolo Balladelli, consideró hoy necesario que las poblaciones se concienticen sobre el aumento en el mundo de personas con trastornos mentales para facilitar el abordaje de la salud mental tanto en la comunidad como en la agenda política. Así lo indicó durante una conferencia realizada en el Congreso Mundial de Salud Mental que se desarrolla en Buenos Aires.
“En 1990 se calculaba que las afecciones psiquiátricas y neurológicas explicaban el 8,8% de los años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAT) en América Latina y Caribe; en el año 2004 esa carga había ascendido a 22%”, explicó Balladelli durante la disertación “El rol de la salud mental en el contexto americano y global: hacia un enfoque de derecho y equidad”. Actualmente, cerca del 30% de la carga total de enfermedades no trasmisibles se debe a los trastornos mentales. Sin embargo, aún es muy amplia la brecha que exhiben los países entre prevalencia y tratamiento.
El representante dijo que es importante que los Gobiernos se alíen con el sector judicial y el legislativo para lograr cambios importantes en el sector. En este sentido, resaltó la reglamentación de la ley argentina de salud mental. También abogó por la expansión de servicios basados en la comunidad para el tratamiento y rehabilitación, los cuales representan una alternativa a los hospitales psiquiátricos. Los servicios pueden consistir, por ejemplo, en apartamentos protegidos donde los pacientes puedan residir y oportunidades para que trabajen. “La desmanicomialización, de todas formas, debe ser gradual para preparar los servicios y al usuario para una correcta inserción social”, evaluó Balladelli, quien destacó la experiencia de algunos países en la capacitación de profesionales y trabajadores de la salud en la atención de trastornos mentales.
También es relevante, apuntó, aplicar el concepto de “salud en todas políticas”, es decir, “actuar en estrategias y acciones en otros sectores por fuera de la salud, que pueden determinar impactos sanitarios. La vulnerabilidad de grupos, como aquellos de bajos recursos o quienes han afrontado situaciones de desastres, y el efecto de los determinantes sociales en esos grupos facilitan la aparición de condiciones y trastornos psicosociales en los que hay que trabajar con respuestas sociales que apunten a la equidad. Algunas de las estrategias claves para mejorar la salud mental de las poblaciones están plasmadas en el Plan Integral de Salud Mental 2013-2020, presentando este año por la OMS.
El funcionario de Naciones Unidas se refirió a su vez a la “estrecha relación” que existe entre el infarto, la diabetes y la depresión, entre las cuales se determina un círculo vicioso que ocasiona una alta vulnerabilidad. Además, advirtió sobre la estigmatización y discriminación a la que muchas veces son sometidas las personas con padecimiento mental, lo cual impacta en las familias y también en el desarrollo de los países. “Por eso, la justicia social y la protección de derechos tienen impacto en favor de la salud mental”, remarcó.
Al indagar en las causas de los trastornos mentales, sostuvo que las adicciones, las personas presas y la violencia familiar, por ejemplo, son factores determinantes de vulnerabilidad que pueden ocasionar afecciones en la salud mental. “También está claro que muchos trastornos tienen su comienzo en las primeras etapas de la vida”, detalló, e insistió en que es fundamental intervenir precozmente en la promoción y protección de la salud mental de niños y adolescentes.
En el marco del Congreso de Salud Mental también se desarrolla la I Jornada Nacional de Salud y Derechos Humanos, donde el asesor en Sistemas y Servicios de Salud de la OPS/OMS en Argentina, Alejandro Gherardi, brindará hoy una disertación sobre Salud, Derechos Humanos y Trabajo. Allí explicará la amplia interrelación entre estos ámbitos. Estos sectores se unen en los determinantes sociales de la salud, como el agua, saneamiento, trabajo, vivienda y educación, entre otros.
La relación entre salud y derechos humanos se expresa en varios sentidos: tanto en la repercusión positiva que pueda tener una política o ley sobre los derechos humanos, como en la violación de los derechos humanos que puede significar un efecto negativo en bienestar físico, mental y social. Asimismo, el vínculo entre salud y trabajo también resulta clave y se plasma en múltiples factores. Incluso, el impacto de la salud de los trabajadores sobre su calidad de vida, la de su familia y de la comunidad constituye éticamente el valor principal y la justificación social más trascendente para el desarrollo de las estrategias de cobertura.
lunes, 14 de enero de 2013
Trastornos mentales vinculados a conductas obsesivas en las redes sociales
Las redes sociales de internet son utilizadas por muchos individuos diariamente como parte de una vida social normal. Pero a medida que se extiende cada vez más el acceso a internet, también lo hacen psicopatologías relacionadas con este medio, como por ejemplo la adicción a la red, y de igual modo se propagan a ésta los delirios, que en este caso tienen a menudo como temática la tecnología y las relaciones virtuales. Sistemas de comunicación online tales como Facebook o foros de chat, por citar algunos, son una parte importante de este nuevo escenario para problemas mentales que antaño sólo se manifestaban en los entornos tradicionales.
El equipo del Dr. Uri Nitzan, de la Universidad de Tel Aviv, Israel, ha analizado en profundidad tres casos de estudio que vinculaban episodios psicóticos con comunicaciones en internet. Los pacientes compartían algunas características cruciales, entre ellas la soledad o la vulnerabilidad debido a la pérdida o separación de un ser querido, una cierta inexperiencia con la tecnología, y ausencia de antecedentes de psicosis o drogadicción. En cada caso, se encontró una conexión entre un uso más intenso de las comunicaciones online, y el desarrollo gradual de síntomas psicóticos, incluyendo delirios, ansiedad y confusión.
La buena noticia es que estos pacientes, que decidieron por sí mismos buscar tratamiento, fueron capaces de recuperarse por completo con el cuidado y tratamiento apropiados.
Los tres pacientes del Dr. Nitzan buscaron refugio contra una situación de soledad, y encontraron consuelo en relaciones virtuales intensas. Aunque estas relaciones fueron positivas al principio, con el tiempo dieron lugar a sentimientos de dolor, traición, e invasión de la privacidad. Todos los pacientes desarrollaron síntomas psicóticos relacionados con la situación, incluyendo delirios respecto a la persona ubicada al otro lado de la pantalla y sobre su conexión a través del ordenador. Dos pacientes comenzaron a sentirse vulnerables como resultado de compartir información privada, y una paciente incluso experimentó alucinaciones táctiles, creyendo que la persona que estaba al otro lado de la pantalla la estaba tocando físicamente.
Algunos de los aspectos problemáticos de internet se relacionan con cuestiones de distorsión geográfica y espacial, la ausencia de señales no verbales (cuando la comunicación no es por videoconferencia o similar), y la tendencia a idealizar a la persona con la que nos estamos comunicando, llegando a considerarla íntima a pesar de no habernos siquiera reunido en persona con ella al menos una vez. Todos estos factores pueden contribuir a que un paciente se aparte de la realidad y desarrolle un estado psicótico.
El Dr. Nitzan y sus colegas planean hacer más investigaciones en profundidad relacionadas con Facebook, estudiando las características y aplicaciones que tienen el potencial de dañar emocionalmente a los pacientes o permitir que los pacientes causen daño emocional a otras personas. Algunos pacientes psicóticos usan internet para molestar a la gente, abusando de su capacidad de interactuar de forma anónima.
Como las redes sociales de internet son ahora una parte muy importante de nuestra cultura, los profesionales de la salud mental deben procurar no pasar por alto la influencia de éstas al hablar con los pacientes, tal como advierte el Dr. Nitzan.
El equipo del Dr. Uri Nitzan, de la Universidad de Tel Aviv, Israel, ha analizado en profundidad tres casos de estudio que vinculaban episodios psicóticos con comunicaciones en internet. Los pacientes compartían algunas características cruciales, entre ellas la soledad o la vulnerabilidad debido a la pérdida o separación de un ser querido, una cierta inexperiencia con la tecnología, y ausencia de antecedentes de psicosis o drogadicción. En cada caso, se encontró una conexión entre un uso más intenso de las comunicaciones online, y el desarrollo gradual de síntomas psicóticos, incluyendo delirios, ansiedad y confusión.
La buena noticia es que estos pacientes, que decidieron por sí mismos buscar tratamiento, fueron capaces de recuperarse por completo con el cuidado y tratamiento apropiados.
Los tres pacientes del Dr. Nitzan buscaron refugio contra una situación de soledad, y encontraron consuelo en relaciones virtuales intensas. Aunque estas relaciones fueron positivas al principio, con el tiempo dieron lugar a sentimientos de dolor, traición, e invasión de la privacidad. Todos los pacientes desarrollaron síntomas psicóticos relacionados con la situación, incluyendo delirios respecto a la persona ubicada al otro lado de la pantalla y sobre su conexión a través del ordenador. Dos pacientes comenzaron a sentirse vulnerables como resultado de compartir información privada, y una paciente incluso experimentó alucinaciones táctiles, creyendo que la persona que estaba al otro lado de la pantalla la estaba tocando físicamente.
Algunos de los aspectos problemáticos de internet se relacionan con cuestiones de distorsión geográfica y espacial, la ausencia de señales no verbales (cuando la comunicación no es por videoconferencia o similar), y la tendencia a idealizar a la persona con la que nos estamos comunicando, llegando a considerarla íntima a pesar de no habernos siquiera reunido en persona con ella al menos una vez. Todos estos factores pueden contribuir a que un paciente se aparte de la realidad y desarrolle un estado psicótico.
El Dr. Nitzan y sus colegas planean hacer más investigaciones en profundidad relacionadas con Facebook, estudiando las características y aplicaciones que tienen el potencial de dañar emocionalmente a los pacientes o permitir que los pacientes causen daño emocional a otras personas. Algunos pacientes psicóticos usan internet para molestar a la gente, abusando de su capacidad de interactuar de forma anónima.
Como las redes sociales de internet son ahora una parte muy importante de nuestra cultura, los profesionales de la salud mental deben procurar no pasar por alto la influencia de éstas al hablar con los pacientes, tal como advierte el Dr. Nitzan.
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